Aqui os publico un informe sobre la relación existente entre la energía y la pobreza, para los no versados demasiado en estos temas, les resultará un tanto denso y aburrido, no me cabe ninguna duda, pero siempre habra alguien que pueda estar interesado en el mismo.
Las ideas que de el se derivan son las mismas que de cualquier otro estudio sobre el tercer mundo: el primer mundo cada día accede a más servicios, muchas veces a costa del tercer mundo, este encambio no alcanza a los servicios mínimos de calidad de vida y la brecha se agranda y se agranda.
Las buenas palabras, las grandes ideas de los gobiernos de los paises ricos ahí están, las grandes corrupciones de los mandatarios del tercer mundo, evidentemente ahí estan también, y en medio siempre siempre los más desfavorecidos.
Mientras escribo estas líneas estamos en visperas de la cumbre de Copenhague sobre el medio ambiente, la verdad, soy pesimista, al primer mundo se le verá la cartera y el planeta, no lo olvidemos somos nosotros o peor nuestros hijos, lo pagaran, pero bueno demos una oportunidad a los "jefes"
Antes de entrar en la materia concreta quiero dejar dos frases entresacadas del artículo y que cada caual que la piense o la interiorice como mejor sepa o le parezca, pero la pobreza, lamiseria y las condiciones miserables de vida existen desgraciadamente para demasiadas personas, no cerremos los ojos, todos podemos hacer algo, de una forma u otra.
Nuestras mejores obras e ideas no deberiamos dejarlas a expensas del tiempo, mensajero proceloso de la desidia y la dejadez.
“Donde hay una voluntad hay un camino” (Tolkein)
Un saludo, Javier
ENERGÍA Y POBREZA
El objetivo del trabajo de cualquier persona ha de ser, sin lugar a dudas, hacer más feliz la vida de quienes le rodean. A las personas les han sido dadas la inteligencia, la energía y la voluntad. La inteligencia para diseñar, construir, aprovechar, respetar, utilizar, compartir la energía. La voluntad para dominarla, sujetarla: “Donde hay una voluntad hay un camino” (Tolkein). A una mente rica en ideas debe seguir una voluntad firme, decidida e innovadora.
Así, ante la contemplación, incrédula si se quiere, de que 2.000 millones de habitantes no disponen en el mundo de la energía necesaria para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación y cobijo, parece ser evidente que los otros 4.000 millones no nos debemos quedar de brazos cruzados.
Energía y pobreza: el objetivo es erradicar la pobreza extrema y el hambre.
Conscientes todos los países de la preocupante realidad a la que nos enfrentamos, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la llamada Declaración del Milenio en septiembre de 2000 tras la celebración de la Cumbre del Milenio en el seno de Naciones Unidas en Nueva York. Durante ese evento, 189 jefes de Estado y de Gobierno aprobaron poner en práctica una serie de políticas y estrategias para alcanzar los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Estos objetivos se fijaron en función de resultados concretos a alcanzar antes del año 2015 y provienen de las Conferencias mundiales celebradas durante la década de los noventa. Están enmarcados en las áreas de bienestar económico, bienestar social y sostenibilidad del medio ambiente, y contemplan la promoción de alianzas internacionales a través de la participación democrática.
Cada objetivo contiene una serie de metas a alcanzar (18 en total) y se cuantifica a través de indicadores (48 en total) que permiten medir los logros alcanzados en los cuatro ámbitos señalados.
Los primeros siete objetivos hacen referencia a la erradicación del hambre y la pobreza; la educación primaria universal; la igualdad de género; la mejora del acceso sanitario prenatal y a menores de 5 años; la detención del avance y la disminución de la pandemia del
VIH/Sida; y el asegurar la sostenibilidad del medio ambiente. El objetivo ocho pretende promover la creación de una Asociación Global para el Desarrollo, a través de un compromiso firme que aúne recursos y voluntades entre países ricos y pobres. Para conseguirlo, es fundamental que los países ricos pongan en marcha políticas específicas en materia de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), comercio internacional y deuda externa.
Por su especial importancia y por su carácter global, destaca el objetivo uno, que se propone reducir a la mitad el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a un dólar diario –la definición de “pobreza”- y reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre.
No menos importante es el objetivo siete, que se formula en pos de la sostenibilidad del medio ambiente con la idea de incorporar los principios de desarrollo sostenible en las políticas y programas nacionales, invertir la pérdida de recursos del medio ambiente, reducir a la mitad el porcentaje de personas que carecen del acceso al agua potable y mejorar considerablemente la vida de por lo menos 100 millones de habitantes que sufren extrema pobreza, para el año 2020.
En 2000, sin embargo, no se cuantificó un objetivo para el acceso a la energía. La referencia expresa al “acceso a la energía” ha venido después, una vez que se tomó conciencia de que la energía tiene una relación directa y contrastada con la pobreza, con la salud y con el medio ambiente.
Durante mucho tiempo no se le prestó la debida atención a la energía en el fomento del desarrollo sostenible1 en el ámbito internacional. La constatación de que la energía desempeña un papel protagonista en los tres campos del desarrollo sostenible: social (lucha contra la pobreza), económico (seguridad del abastecimiento) y ambiental (protección del medio ambiente), trajo consigo, a su vez, el reconocimiento de que el sector de la energía posee una importancia fundamental dentro de la cooperación con los países en desarrollo, ya que problemas como, por ejemplo, el acceso limitado a las fuentes de energía, una utilización muy intensa de la biomasa tradicional y la dependencia de fuentes de energía importadas frenan considerablemente el desarrollo social y económico de esos países y tienen importantes repercusiones sobre el medio ambiente.
El impacto climático producido por los gases de efecto invernadero en los procesos de transformación de energía mediante técnicas de combustión, es de tipo global, con consecuencias en todo el planeta e independientemente de donde se producen. Esta constatación llevó a la comunidad internacional a firmar en 1997 el Protocolo de Kyoto en la ciudad japonesa que le dio su nombre. El Protocolo, que entró en vigor en febrero de 2005, aporta a la comunidad internacional un instrumento de lucha contra el cambio climático a través de los llamados mecanismos de flexibilidad (desarrollo limpio y aplicación conjunta) que permitirán, mediante la realización de proyectos limpios, obtener los créditos que faciliten a los Estados el cumplimiento de sus obligaciones en el marco de este acuerdo.
En referencia al Protocolo de Kyoto, el Secretario General de Naciones Unidas, en su informe de seguimiento de los resultados de la Cumbre del Milenio, en 2002, señaló que los Estados Miembros deberían adoptar medidas con las que cumplir los compromisos que adquirieron en Río de Janeiro en 1992, en la llamada Cumbre de la Tierra, en la cual se definió el concepto de “sostenibilidad”. “He instado –dice en su informe-, a los Estados Miembros a que otorguen prioridad en 2002, a medida que se acerca la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, a cinco esferas fundamentales: el agua y el saneamiento, la energía, la salud, la agricultura y la diversidad biológica. Se debe usar de un modo más eficiente la energía y se debe obtener, cada vez en una proporción mayor, de fuentes renovables. Si a lo anterior le añadimos, como es preciso, la financiación necesaria para avanzar, entonces el compromiso de adoptar medidas encaminadas a conseguir esas cinco prioridades nos ofrecerá a los seres humanos la posibilidad de reconstruir nuestro preciado planeta y de vivir en una prosperidad sostenible que disfrutemos no sólo nosotros, sino también nuestros hijos.”
En 2002, tras la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo, el Plan de Aplicación acordado en la misma compromete explícitamente a los signatarios a una gestión responsable y equitativa de los recursos de la tierra, como parte de las actividades más amplias para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio. También se subraya el papel fundamental que corresponde al sector privado y a las asociaciones público-privadas, para abordar problemas ambientales, desde la protección de la biodiversidad hasta las energías renovables. Muchas de esas asociaciones se están poniendo ahora en práctica, proporcionando modelos para la acción futura.
Sin embargo, como dijo el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, nada puede hacerse sin el apoyo de los gobiernos y la participación de los ciudadanos: “Naciones Unidas -dijo- no conseguirán por sí solas los objetivos del milenio. Estos han de alcanzarse en cada país con el esfuerzo conjunto de sus gobiernos y sus ciudadanos”.
La Unión Europea presentó en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible una iniciativa sobre la energía cuyo efecto principal es el de posibilitar que aumente la ayuda económica destinada al sector de la energía en los países en desarrollo. Esta iniciativa forma parte del objetivo principal de desarrollo de la Declaración del Milenio de reducir a la mitad el número de personas que viven en una pobreza extrema para 2015. La iniciativa europea dice que se tomarán medidas en el ámbito nacional, regional e internacional en cooperación con todos los interesados, tanto públicos como privados.
En su iniciativa, la Unión Europea formuló unos objetivos a largo plazo con cinco recomendaciones para su cumplimiento:
1) Incluir la energía entre los elementos horizontales de los programas de ayuda al desarrollo de la UE.
2) Ampliar el apoyo institucional, la asistencia técnica y la creación de redes. Estas medidas tienen como objetivo el de dar a los países en desarrollo la capacidad de poner en práctica sus decisiones sobre energía y comprenden iniciativas como el envío de expertos de la UE a esos países o las ayudas a la formación.
3) Establecer una reglamentación general y mecanismos financieros innovadores como medio esencial para obtener capital privado. Comprende medidas como, por ejemplo, las asociaciones público-privadas.
4) Estimular la cooperación regional.
5) Mejorar la coordinación dentro de la UE y con las demás organizaciones financieras internacionales. La Comisión propuso también que un organismo internacional coordinase y fuera responsable del análisis y la gestión de los datos estadísticos de la situación en los países en desarrollo.
Estos criterios son compartidos también por la cooperación española a través de su Plan Director. En el documento sobre energía del Plan Director 2005-2008 se reconoce que la energía, tanto en su forma primaria (combustible) o secundaria (electricidad), es un elemento clave para la erradicación de la pobreza y, consecuentemente, se considera conveniente que los planes de cooperación internacional tomen en consideración el suministro de energía para posibilitar condiciones aceptables de habitabilidad, salud y enseñanza en las comunidades que carecen de ella.
Energía para todos: el acceso universal: ¿utopía o realidad?.
En el informe sobre desarrollo Humano 2004 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se pone de manifiesto que más de 2000 millones de personas no tienen acceso a la electricidad ni a los servicios que proporciona, como son, entre otros, la iluminación, la refrigeración, las telecomunicaciones y la energía mecánica.
El acceso a la energía por si misma no reducirá la pobreza, pero la falta de acceso es una condición negativa que limita las posibilidades de desarrollo.
El acceso a la energía y también al agua, puede marcar la diferencia en la calidad de vida de la gente y mejorar las condiciones de sostenibilidad de los grupos humanos. En concreto, el acceso a la energía está relacionado con la mejora de la salud de las familias, que, por poner un ejemplo, ya no tendrían que cocinar quemando leña en el interior de sus viviendas, con el consiguiente descenso de enfermedades respiratorias en los niños. O el acceso al agua supone que las mujeres, que son quienes tradicionalmente se desplazan en busca de agua, puedan disponer de más tiempo para dedicarlo a otras actividades que a la larga tendrán un impacto beneficioso económico y social en su comunidad.
Surge, así, la necesidad de realizar un esfuerzo a nivel mundial dirigido a erradicar la pobreza, dentro del cual el acceso a la energía, por su impacto en el desarrollo integral de los pueblos, debe de ser especialmente considerado.
El servicio universal de la energía no debe ser una utopía; pero alcanzarlo exigirá un gran esfuerzo, a realizar por los países, empresas, instituciones nacionales e internacionales, ONG´s y todo hombre o mujer de buena voluntad.
Una vez que la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible de 2002 reconoció, como se ha dicho, que el acceso a la energía y al agua son, entre otros también mencionados, objetivos prioritarios para combatir la pobreza, debemos preguntarnos qué hacer para lograr alcanzar dichos objetivos y cuales son los obstáculos que se interponen en nuestro camino.
Definir las barreras al acceso universal a la energía es el primer paso para combatirlas. Se trata obstáculos financieros, políticos, institucionales y regulatorios.
Según el PNUD, las prioridades energéticas se apoyan en cuatro áreas temáticas, que son las siguientes:
• El fortalecimiento de los marcos políticos nacionales para apoyar la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible.
• La promoción de los servicios energéticos en las áreas rurales para apoyar el crecimiento y la equidad.
• La promoción de las tecnologías energéticas limpias para el desarrollo sostenible.
• El incremento del acceso a fuentes de financiación para energíassostenibles.
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Además, habría una quinta área horizontal que sería el análisis y el asesoramiento global en todas esas materias.
Pero, ¿cuál es la radiografía de la falta de acceso a la energía y al agua?. El 99% de la población sin acceso a la energía vive en los países en desarrollo y de ellos, el 80% habita en zonas rurales. Las zonas más desatendidas son el África Subsahariana, donde el 77% no tenía acceso a la energía en el año 2000 y el sur de Asia, donde el 59% de habitantes estarían excluidos de dicho acceso según datos de 2000.
Aunque en las zonas urbanas la situación iría evolucionando favorablemente, incluso en África y en el sur de Asia, donde un 65% de los habitantes cuentan con acceso, se puede decir que en las áreas rurales el progreso ha sido muy escaso. En cuanto a América Latina, si bien en el ámbito urbano el acceso a la electricidad se estima en el 98%, en el rural se reduce hasta el 51%.
Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en su publicación World Energy Outlook de 2002, de los 21 países que tienen más del 50% de su población en el umbral de la pobreza, es decir, con rentas menores a 2 dólares USA diarios, y una cobertura de electricidad menor al 60%, 15 son de África Subsahariana y 6 son de Asia.
Según datos de la UNESCO, África cuenta con los niveles más bajos de cobertura de abastecimiento de agua y saneamiento del mundo (64% y 60%, respectivamente) y presenta grandes desigualdades por lo que a la disponibilidad de agua a lo largo de su territorio se refiere. En los últimos diez años, casi un tercio de las catástrofes relacionadas con el agua han tenido lugar en África, provocando daños y pérdidas económicas por miles de millones de dólares y cobrándose numerosas vidas humanas. Los problemas de salud derivados de las enfermedades diarreicas relacionadas con el agua, el saneamiento y la higiene inadecuada son 240 veces superiores en África que en los países de elevados ingresos.
Esta situación de escasez contrasta con la abundancia del primer mundo, poniendo de manifiesto las desigualdades existentes entre el mundo desarrollado y el mundo en desarrollo. En energía, el 65% de los recursos energéticos se encuentra en los países de Oriente Próximo y en países en desarrollo, mientras que los medios de producción pertenecen casi por entero a los países ricos. Sin embargo, el 65% de la población que tiene acceso a la energía sólo dispone de 180 W.
Un ejemplo práctico puede ser útil para entender estas diferencias: una familia del Sur de la India compuesta por ocho miembros consume una media de 10 Kg de madera al día y 17 litros de agua por persona y día. Por supuesto, en la recogida del combustible la familia emplea tiempo (de dos a seis horas al día en recoger la madera; una hora y media en hacerse con el agua, que también va destinada al ganado), que comprende desplazamientos y la participación de todos los miembros de la familia, sobre todo de las mujeres, con el consiguiente impacto de género que ello conlleva, e incluye a los niños en edad escolar. Frente a esta realidad, debemos ver cómo se desarrolla una jornada cualquiera en un país desarrollado: una familia de tres personas norteamericana consume tanto petróleo en la actualidad como lo hacía en 1973 y sus necesidades de consumo eléctrico van aumentando a razón del 5% por año. Su consumo de agua equivale a 300 litros por persona y día, además de lo cual la familia posee aire acondicionado, varios televisores y numerosos electrodomésticos grandes y pequeños. Cada miembro de la familia tiene su coche (forman parte del 20% de las familias que tienen 3 ó más coches) y lo usan cada día para ir y volver a sus trabajos y estudios.
¿Es este un modelo de desarrollo sostenible?. ¿Cómo romperestas desigualdades y combatir la pobreza?.
Según datos del World Energy Council (WEC) se calcula que las inversiones necesarias para alcanzar el servicio universal de energía, partiendo del escenario de carencias que tenemos en la actualidad, serían del orden de 22.000 millones de Euros durante 30años cada año, es decir, un 6,7% de incremento sobre el nivel actual.
Además, si las nuevas conexiones eléctricas se fueran efectuando conforme a los criterios de las décadas pasadas, se tardaría cien años en procurar el acceso universal en el África Subsahariana y al menos cincuenta años en hacerlo en el Sur de Asia. En estas dos zonas, África Subsahariana y Sur de Asia, se encontrará el mayor número de personas sin acceso a la electricidad entre 2025 y 2030.
Si no se adoptan medidas contundentes y rápidas por parte de la comunidad internacional, se corre el riesgo, como ha expresado públicamente el Banco Mundial, de que los objetivos del milenio no se cumplan nunca. El gran reto es la movilización de los recursos financieros que existen en los países desarrollados, ya que muchos países en desarrollo tienen problemas de acceso al capital por razones políticas o institucionales o ambas a la vez. En algunos países se unen los riesgos políticos a la ausencia de marcos institucionales adecuados y procedimientos legales pertinentes, prevaleciendo la arbitrariedad en los comportamientos del sector público. Todo ello repercute en un retraimiento de la inversión y paraliza la ejecución de proyectos.
A pesar de todo, existe consenso en la comunidad internacional sobre la necesidad de movilizar los recursos financieros públicos y privados para el desarrollo. Según WEC, los mercados internacionales de capitales no pueden financiar más del 15% de las inversiones energéticas globales y las instituciones financieras internacionales no cubrirían sino entre el 2 y 3% de las necesidades financieras del sector energético. Esto significa que el resto debe provenir de fuentes nacionales y regionales.
El escenario presente no es, sin embargo, muy alentador, ya que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) proveniente de los países ricos y en particular, de la UE, ha ido disminuyendo en los últimos años, así como también han disminuido las inversiones privadas.
Aun así, siguiendo al WEC, habría una serie de prerrequisitos que serían de aplicación en el sector de la energía a fin de fomentar las inversiones de un modo sostenible. Estos prerrequisitos son:
• Establecer tarifas realistas que cubran todos los costes de la generación eléctrica, así como del transporte y de la distribución.
• Luchar contra las pérdidas no técnicas y contra los impagos de facturas. Estos dos elementos juntos representan más del 50% de los costes totales de los suministradores en algunos países en desarrollo.
• Eliminar subsidios perniciosos.
• Definir claramente las reglas de acceso de terceros a la red y de uso de las redes y de las infraestructuras energéticas, sobre todo en gas y electricidad.
En particular, los expertos han estudiado en qué medida afectan los subsidios energéticos al acceso universal. En los países en desarrollo se ha llegado a identificar de una manera muy certera cuales son los elementos que deben estar presentes a la hora de aplicar un sistema de subsidios, concluyendo que este debería de ser transparente, limitado en cantidad y en cuantía, compatible con el presupuesto nacional y controlado en cuanto a sus destinatarios.
Está claro que hacer efectivo el acceso a la energía presupone contar con las infraestructuras energéticas adecuadas. Como se dice en la Comunicación de la Comisión Europea al Consejo y al Parlamento Europeo, de 17 de julio de 2002, relativa a la cooperación en materia de energía con los países en vías de desarrollo (COM 2002) 408 final, no publicada en el DOCE) el desarrollo de infraestructuras energéticas regionales permitirá conseguir economías de escala, sobre todo, en los países en desarrollo más pequeños.
La creación, y gestión de infraestructuras compartidas reducirá los costes de las transacciones y aumentará la competitividad. No obstante, esta no es siempre la solución adecuada, ya que el consumo energético varía mucho de un país a otro. También hay que prestar atención a la creación de infraestructuras nacionales, ya que algunos países en desarrollo no disponen aún de una red nacional suficiente.
Vistos los obstáculos al acceso universal a la energía, ¿está en nuestra mano el poder adoptar soluciones?.
¿Existe una solución al problema de la falta de acceso a laenergía?. El reto tecnológico.
Existe amplio consenso en afirmar que para lograr el acceso universal a la energía, no deberíamos renunciar a ninguna tecnología, ya que todas son, en principio, necesarias para resolver este grave problema. Las extensiones de red, los grupos diesel, la generación distribuida o las energías renovables deberían ser, todas ellas, tomadas en consideración.
En particular, en las zonas rurales es necesario estudiar la aplicación de nuevas tecnologías que puedan ser las más eficientes.
También puede ser eficiente la utilización de sistemas híbridos que contemplen la utilización de energías renovables “clásicas” como la fotovoltaica, la eólica, la solar y la biomasa. Además, está imponiéndose, cada vez más, un enfoque amplio de la cuestión, integrando el desarrollo de las áreas rurales con otros aspectos también relativos al mismo, en lo que se ha llamado las Plataformas de Infraestructuras Integradas, consistentes en ofrecer servicios combinados de electricidad, purificación y tratamiento de aguas, telecomunicaciones, sanidad, educación; todos ellos unidos y financiados en un único sistema integrado.
Por otra parte, frente a la tradicional generación energética, centralizada en un punto determinado para su posterior transporte y distribución a través de redes que exigen inversiones muy intensivas en capital, surge, gracias a las nuevas tecnologías, el concepto de la generación distribuida, que permite que la generación se efectúe en el mismo lugar en donde se consume, lo que puede suponer un ahorro económico importante y así facilitar el acceso a la energía en zonas rurales o aisladas.
Por tanto, cuando se habla del acceso a la energía en los países pobres, nos debemos preguntar cual es la mejor tecnología disponible (Best Available Technology (BAT), según sus siglas en inglés) y esta mejor tecnología debe desarrollarse y utilizarse de la manera más compatible con el medio ambiente.
Además, no debemos olvidar que estamos consumiendo los recursos fósiles a una velocidad un millón de veces superior a la que tardan en producirse. La mayoría de los países industrializados, que llevan contaminando mucho más tiempo y con mayor intensidad por persona, han empezado a adoptar medidas para reducir sus propias emisiones. Pero también se está tomando conciencia de que ha de ayudarse a los países en vías de desarrollo para que puedan adoptar formas de generación energética sostenibles. De lo contrario, estos países pronto entrarán a jugar un importante papel en el cambio climático. La Agencia Internacional de la Energía de la OCDE ha previsto un escenario de referencia en el que se calcula un aumento del 60% en las emisiones de CO2 para el año 2020, un tercio de las cuales estarían originadas en los países en desarrollo.
Por tanto, vamos comprendiendo que las emisiones de gases de efecto invernadero originadas por la conducta humana no van a disminuir sin un cambio en la demanda energética tanto de los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo.
Sin embargo, de momento no tenemos alternativas claras al petróleo que generen la cantidad necesaria de energía para ir más allá de donde estamos hoy; para asegurar el acceso a la misma a toda la población mundial. Aún así, estamos obligados a procurar extender el acceso a la energía a aquellos que carecen de ella.
Actualmente los países en desarrollo suelen utilizar más el carbón y algunas energías renovables (en concreto, la biomasa tradicional) que el petróleo, el gas o la energía nuclear. No obstante, según las previsiones efectuadas, la energía nuclear, el gas y el petróleo en particular están destinados a desempeñar un papel más importante en el futuro. Respecto de la biomasa, aunque según algunos se producirá en el futuro un descenso de su uso, sin duda continuará siendo muy utilizada en los países más pobres. Actualmente se utiliza más en los países en desarrollo que en los países industrializados, pero suele tratarse de fuentes como la leña para calefacción, que entrañan un riesgo para el desarrollo sostenible, como lo es la deforestación, por ejemplo, y para la salud humana.
Por tanto, la realidad mundial nos recuerda que los combustibles fósiles suponen en la actualidad y así seguirá en el corto y medio plazo, la primera fuente de energía. El carbón es el combustible fósil más abundante, disponible precisamente en muchos de los países en desarrollo, su coste es bajo y es fácilmente intercambiable en el mercado internacional. En contraste con las energías renovables, la contribución de los combustibles fósiles al suministro mundial va a continuar en aumento. Se estima que hacia 2025-2030, la participación de las energías renovables a nivel mundial será del 1 al 2%. Frente a este dato, los combustibles fósiles suponen ya hoy el 80% de la energía primaria mundial.
Así pues, como se contempla en la Comunicación de la Comisión Europea al Consejo y al Parlamento Europeo, de 17 de julio de 2002 relativa a la cooperación en materia de energía con los países en vías de desarrollo, la transferencia de tecnologías y la obtención de las condiciones necesarias a las mismas son imprescindibles para el desarrollo de estos países. Las tecnologías relacionadas con el carbón limpio, las energías renovables, la eficiencia energética y la seguridad nuclear tienen una importancia particular a este respecto. La asistencia técnica para garantizar la seguridad nuclear es uno de los temas prioritarios en el sector de la energía nuclear. Además de garantizar un nivel de seguridad elevado, se considera que podría contribuir a atraer las inversiones privadas a este sector.
En cuanto a las energías renovables, y al contrario que en la Unión Europea, no hay una política específica de desarrollo de dichas energías renovables en los países en desarrollo, que suelen resultar bastante caras. Para apoyar el desarrollo de esas fuentes, hay que ayudar a los países a acceder a la tecnología, sostener la elaboración de unas normas jurídicas generales e introducir mecanismos financieros favorables.
Sin embargo, hay que traer aquí las consideraciones del WEC, que muy acertadamente ha matizado que los retos relativos al acceso a la energía, no sólo dependen de cuestiones técnicas o tecnológicas, sino que también cuentan las consideraciones políticas y estratégicas. Un ejemplo magnífico lo tenemos en nuestro propio país, en el que el sistema de primas a la producción de energías renovables que se viene poniendo en práctica desde hace unos años, está dando importantes frutos, sobre todo en lo que a energía eólica se refiere, ya que España ocupa ya el segundo lugar mundial en potencia eólica instalada .
Es necesario que los países desarrollados nos impliquemos al máximo en el reto de afrontar la lucha contra la pobreza a través, entre otros medios, del acceso a la energía. Las acciones de los países desarrollados y de las instituciones multilaterales deberán ser compartidas por los países en desarrollo a los que estas van dirigidas. Puede que ejecutar un proyecto en un país del sur sea relativamente sencillo. Lo complicado es hacer ese proyecto sostenible y lograr que propicie un verdadero desarrollo económico y social de la comunidad a la cual va dirigido. Debemos entender que el acceso a la energía de los más pobres debe ser también un suministro confiable y sostenible desde el punto de vista económico, financiero y medioambiental.
La educación, punto de partida, punto de llegada.
El acceso a la energía de forma sostenible, es decir, vinculando el campo social con el ambiental y el económico será una realidad que precisará de otra realidad básica: la educación. Aquí está el gran reto que Energías Sin Fronteras no quiere, ni puede, ni debe soslayar. Educar para construir, educar como punto de partida, educar como objetivo de llegada.
Pobreza y falta de conocimientos es lo mismo, si no hay conocimientos no hay futuro. Nuestras mejores obras de desarrollo quedarán a expensas del tiempo, mensajero proceloso de la desidia y la dejadez. Sin mantenimiento no habrá persistencia de la instalación y el mantenimiento requiere conocimientos y éstos educación.
Las tecnologías energéticas, propias de los países desarrollados, propias de una cultura tecnificada, fruto de siglos de trabajo callado o ruidoso serán eficaces si son explicadas y entendidas. Tal vez haya que recurrir a tecnologías “intermedias” que no requieran unos conocimientos amplios; pero siempre será necesaria la educación.
La educación es punto de partida. Al inicio de un proyecto de desarrollo nos planteamos sus aspectos educativos: ¿qué enseña?, ¿qué tenemos qué enseñar?, ¿cómo lo tenemos que enseñar?, ¿dónde, en qué condiciones?.
Pero también es un punto de llegada. Tenemos que llegar a enseñar. Los significados de la palabra “educere” o “educare” nos hablan de conducir, guiar, llevar de un lugar distinto al inicial al educando. El inicio es la falta de energía, el final es el conocimiento de una tecnología para aprovechar esa energía; el uso racional de la misma sólo será sostenible si la educación se ha llevado a cabo.
Sin embargo, en ningún caso, esa educación debe ser una escoba que barre todo lo anterior. La educación debe ser tremendamente respetuosa con el medio en el que se implanta. Ha de guiar a un punto distinto, mejor, pero no romper todo lo anterior.
Complementarlo, arroparlo, llenarlo de armonía, ordenarlo hacia el bien, hacia la respuesta a una necesidad ya comentada: energía contra pobreza.
En este tema la formación profesional en los países en desarrollo juega un papel muy importante pues permite preparar profesionales que mantengan adecuadamente las instalaciones que se instalan por las ONG´s de países desarrollados.
La Responsabilidad Social Corporativa
Se hace necesaria e imprescindible la colaboración entre los diferentes agentes que están involucrados en el sector energético. El acuerdo entre empresas eléctricas y organismos oficiales, tanto nacionales como internacionales es preciso: reguladores, operarios privados, ONGs, organismos multilaterales, empresas afines y responsables políticos (en sus cuatro facetas, la legislativa, la ejecutiva, la tecnológica y la educativa) deben trabajar de forma coordinada, ocupando cada cual su papel y tratando de abandonar protagonismos propios para trabajar en conjunto. Y es que solamente un trabajo conjunto va a proporcionar resultados positivos y facilitar un servicio universal de la energía de forma sostenible. Es preciso, en esta línea, el acuerdo total para conseguir que las tres componentes del desarrollo sostenible (la social, la económica y la ambiental) se conjuguen en los intereses públicos y privados, al servicio de los pobres, buscando como objetivo el servicio universal.
Conclusiones
La energía como medio fundamental para la erradicación de la pobreza
La utilización creciente de la energía está inversamente asociada a
1. La energía se configura como un requisito previo para alcanzar el bienestar social a través del acceso a servicios de educación, salud y creación de valor.
2. La sostenibilidad energética pasa por pautas de ahorro energético en los países desarrollados.
3. Con los sistemas actuales de subsidio los más pobres no se benefician al no estar ni siquiera conectados a redes. Falta estructurar el subsidio al acceso. autónomas.
4. Convendría revisar los criterios de elegibilidad de los proyectos financiados por los organizamos multilaterales para favorecer a las zonas aisladas.
El servicio universal en las regulaciones energéticas
El servicio universal de la energía debe entenderse como objetivo
1. El objetivo del servicio universal de la energía debe potenciarse de forma que se le dé una respuesta asumible en el tiempo.
2. La creación de “mapas de países” con los planes de electrificación rural es una línea de trabajo muy necesaria que ya se está desarrollando.ctrificación de zonas aisladas.
3. Es necesario que las reformas de privatización y liberalización de infraestructuras se concilien con el acceso a la energía de los más pobres, creando los mecanismos adecuados para ello. revenir los malos usos de la
4. La obtención de recursos para el suministro de energía a los pobres, debe tener respuesta en las regulaciones energéticas de cada país.
Las nuevas tecnologías y la gestión de los proyectos
Cada parte de un proyecto, tecnología, logística, formación, creación de empleo, operación y mantenimiento,.. debe enmarcarse en el entorno en el que se desarrolla teniendo entre todas ellas una interrelación estrecha. En concreto es clave la adopción de tecnologías adaptadas y confiables, de cara a minimizar inversiones y costos de operación y mantenimientola salud.
Deben potenciarse en todo caso, aquellas fuentes asociadas al territorio y a la sociedad donde se van a implantar. Aprovechando en todo lo posible, recursos cercanos, renovables y viables.
El crecimiento de los pequeños proyectos de abastecimiento obliga a pensar en los caminos de “enganche” al sistema eléctrico general y al modelo de tarifas asociado.
Experiencias y resultados.
Las empresas energéticas, en razón de su Responsabilidad Social
En los proyectos de desarrollo energético, la colaboración entre ONG,s, Administración y empresas es fundamental. Las empresas tienen un papel clave por su conocimiento técnico y gerencial necesario el aumento de su base de clientesento en el uso de sus redes
En los planes de electrificación rural lanzados hay barreras entre las que cabe destacar: la discontinuidad de la gestión, la dispersión de esfuerzos en múltiples organizaciones que interactúan con los proyectos y la falta de definición de la obligación de operación y no.
La falta de agilidad de las administraciones son un freno al adecuado desarrollo de los planes de electrificación.
Decálogo: Energía para todos.
El acceso a la energía, por su impacto en el desarrollo integral de los pueblos, debe ser considerado un derecho básico de las personas.
El servicio universal de la energía, no debe ser una utopía. Alcanzarlo exigirá un gran esfuerzo a realizar por países e instituciones.
Dimensionar las necesidades de abastecimiento energético, exige conocer previamente las capacidades organizativas, tecnológicas, financieras, medioambientales y regulatorias en cada entorno.
Los marcos regulatorios energéticos se presentan como la herramienta más eficaz para disponer coordinadamente de los medios organizativos y económicos necesarios para hacer realidad el servicio universal.15
La excepción de la energía debe estar dirigida a conciliar los procesos de excepción son industrial basados en la liberalización, privatización y mercado con la defensa de las excepciones básicas de energía de todos los grupos sociales sin excepción.
Las fuentes de energía renovable, además de ser respetuosas con el medio ambiente, son capaces de utilizar energías primarias autóctonas, brindándonos capacidades reales para hacer llegar el servicio energético a entornos aislados de difícil electrificación a través de la extensión de la red.
La cooperación entre los distintos agentes, públicos y privados, implicados en la implantación de los nuevos medios energéticos y la participación activa de los grupos sociales, son condiciones necesarias para dar respuesta a los problemas de acceso a la energía.
Los países más industrializados deben estar directamente involucrados en la financiación de proyectos que permitan avanzar hacia el servicio universal de la energía, a través de los planes de cooperación.16
La cooperación internacional en el ámbito energético ha de ser potenciada como vector básico de desarrollo y apoyo imprescindible de la práctica totalidad de cualquier otra línea básica de cooperación como la salud, la educación o el suministro de agua.
Las instituciones multilaterales deben encaminar sus esfuerzos en materia de energía al conocimiento de las necesidades, desarrollo de proyectos, búsqueda de financiación, enseñanza de las nuevas tecnologías y garantía de sostenibilidad de las soluciones energéticas.
ES URGENTE PROMOVER LA ACCIÓN COORDINADA DE RESPONSABLES POLÍTICOS, REGULADORES, ORGANISMOS DE COOPERACIÓN, EMPRESAS E INSTITUCIONES SOCIALES, CON EL OBJETIVO COMÚN DE EXTENDER EL SUMINISTRO DE FORMAS RACIONALES DE ENERGÍA A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE CARECEN DE ÉL.
viernes, 4 de diciembre de 2009
lunes, 30 de noviembre de 2009
Maraton de San Sebastián 2009

Aquí teneis unas fotos que hicimos a la salida de la maraton de San Sebastian, celebrada el día 29/11/2009 y que sirvió para promocionar la Fundación Ethiopia Utopia (http://www.etiopiautopia.org/)
Con esta Fundación trabajamos en la idea de consolidar algún proyecto atlético con los niños y chicos de Wukro para poder desarrollar las posibilidades que da el deporte y de paso llenar sus horas de ocio.
En FACEBOOK encontrarás más fotos ordenadas por temas.
viernes, 27 de noviembre de 2009
EL TRABAJO DE ANGEL OLARAN EN WUKRO
Conocemos de la existencia de Wukro y del Tigray por Ángel Olaran, misionero de los Padres Blancos de África. Ángel, nacido en Hernani(17/V/38), estuvo durante 20 años en Tanzania y desde hace 15 en Etiopía.
El Colegio Saint Mary da educación profesional a cerca de 400 alumnosen Agricultura, Comercio, Electricidad, Soldadura, Mecánica general y en la actualidad se estudia iniciar un modulo de fontanería. Además existe el Social Center donde a los jóvenes que no alcanzan la nota mínima para realizar educación profesional se les forma en Pintura,Escultura en barro y trabajo en cuero, Bordado, Corte y confección y Circo.
En un pueblo tan pobre como Wukro, Ángel a nivel personal empezó a ayudar a personas sin recursos. En la actualidad junto a actividades asistenciales realiza actividades medioambientales y económicas (vaquería, lechería, reforestación).
Su trabajo podría concretarse en las siguientes áreas:
Ayuda asistencial a:
- Enfermos de SIDA, tuberculosis, ancianos, madres solteras, viudas, etc.
- 1700 niñas/os huérfanos: vivienda, alimentación, educación, asistenciasanitaria, etc.
- Sanidad e Higiene: sufraga gastos de limpieza de hospital y centro de salud.
- Medioambiente: trabajos y planes de reforestación. Ángel con la ayudade entidades como Caritas y la Diputación Foral de Gipuzkoa ya ha plantado 40.000 árboles, realiza actividades de recogida de basura orgánica para la confección de compost, etc.
Estas actividades han cogido una envergadura tal que suponen una de las actividades económicas más importantes del pueblo.
Desde que Ángel llego a Wukro ya han pasado bastantes años y de lo que empezó a ser una ayuda personal con el apoyo financiero de amigos, familiares y gente conocida, hasta la actualidad ha crecido el número y la complejidad de los proyectos, aumentan los recursos económicos que se manejan y cada vez son mayores las exigencias delos organismos financiadores.
El desarrollo logrado por la comunidad de Wukro ha sido posible gracias a la intervención de Ángel Olaran, intervención que debemos apoyar, mejorar y aumentar.
En una comunidad donde impera la pobreza y la falta de oportunidades, el trabajo de Ángel es visible
El Colegio Saint Mary da educación profesional a cerca de 400 alumnosen Agricultura, Comercio, Electricidad, Soldadura, Mecánica general y en la actualidad se estudia iniciar un modulo de fontanería. Además existe el Social Center donde a los jóvenes que no alcanzan la nota mínima para realizar educación profesional se les forma en Pintura,Escultura en barro y trabajo en cuero, Bordado, Corte y confección y Circo.
En un pueblo tan pobre como Wukro, Ángel a nivel personal empezó a ayudar a personas sin recursos. En la actualidad junto a actividades asistenciales realiza actividades medioambientales y económicas (vaquería, lechería, reforestación).
Su trabajo podría concretarse en las siguientes áreas:
Ayuda asistencial a:
- Enfermos de SIDA, tuberculosis, ancianos, madres solteras, viudas, etc.
- 1700 niñas/os huérfanos: vivienda, alimentación, educación, asistenciasanitaria, etc.
- Sanidad e Higiene: sufraga gastos de limpieza de hospital y centro de salud.
- Medioambiente: trabajos y planes de reforestación. Ángel con la ayudade entidades como Caritas y la Diputación Foral de Gipuzkoa ya ha plantado 40.000 árboles, realiza actividades de recogida de basura orgánica para la confección de compost, etc.
Estas actividades han cogido una envergadura tal que suponen una de las actividades económicas más importantes del pueblo.
Desde que Ángel llego a Wukro ya han pasado bastantes años y de lo que empezó a ser una ayuda personal con el apoyo financiero de amigos, familiares y gente conocida, hasta la actualidad ha crecido el número y la complejidad de los proyectos, aumentan los recursos económicos que se manejan y cada vez son mayores las exigencias delos organismos financiadores.
El desarrollo logrado por la comunidad de Wukro ha sido posible gracias a la intervención de Ángel Olaran, intervención que debemos apoyar, mejorar y aumentar.
En una comunidad donde impera la pobreza y la falta de oportunidades, el trabajo de Ángel es visible
ALGUNOS DATOS SOBRE LA CIUDAD DE WUKRO
La ciudad de Wukro es una ciudad situada a aproximadamente 45 kilómetros al norte de Makalle, la capital del estado regional de Tigray.
Tiene tres sub-distritos (o Kebeles en la lengua local) que representan la estructura más pequeña de la Administración del Estado. Su superficie total es de 856 m2.
La tasa de crecimiento de la población es de 2,7% y la población total de la ciudad es de 33.100 habitantes, el 53,9% mujeres y el resto el 46,1% hombres. El total de hogares de la ciudad es de 6.620, y de este número de hogares un 59,4 son hogares de mujeres. Debido a la prolongada Guerra civil durante el régimen de Dergue y al conflicto Etiope-Eritreo, la ciudad se ha visto forzada a quedarse con un gran número de niños huérfanos y de ancianos a los que no les queda nadie para ocuparse de ellos.
El clima de la ciudad se caracteriza por precipitaciones de lluvia erráticas (con una media anual de menos de 450mm) y tiene una temperatura media anual de 17 a 25ºC. y las precipitaciones más importantes tienen lugar de mediados de Junio a mediados de Agosto pero también y en forma de pequeños chaparrones en los meses de Abril y Mayo con un patrón de precipitaciones muy variable en tiempo y en espacio y difícil de predecir.
Las cosechas que se cultivan principalmente en los pueblos cercanos a Wukro, y de las que dependen la mayor parte de los habitantes de la ciudad, incluyen la cebada, el mijo y el trigo en cuanto a cereales, los guisantes de campo, las alubias, lentejas y garbanzos en cuanto a legumbres y la linaza de las cosechas de aceite. La productividad de estas cosechas no excede a los 300-400 kilos por hectárea. El pequeño tamaño de los minifundios (+/- 0,62 hectáreas) junto con la baja producción, hace que la gente dependa durante la mayor parte del año de la ayuda alimentaría y de las actividades de trabajo remuneradas en las zonas rurales.
Wukro está rodeada de montañas y el Rio Perennial pasa por la ciudad.
Hay buenas condiciones para la irrigación en la ribera del río, cuya corriente dura todo el año. También hay un buen número de hogares plenamente dedicados a la producción pecuaria, tanto para el engorde como para la producción láctea. El entorno de la ciudad posee también condiciones potenciales para la ganadería especialmente el vacuna para producción láctea y para el engorde para carne.
Tiene tres sub-distritos (o Kebeles en la lengua local) que representan la estructura más pequeña de la Administración del Estado. Su superficie total es de 856 m2.
La tasa de crecimiento de la población es de 2,7% y la población total de la ciudad es de 33.100 habitantes, el 53,9% mujeres y el resto el 46,1% hombres. El total de hogares de la ciudad es de 6.620, y de este número de hogares un 59,4 son hogares de mujeres. Debido a la prolongada Guerra civil durante el régimen de Dergue y al conflicto Etiope-Eritreo, la ciudad se ha visto forzada a quedarse con un gran número de niños huérfanos y de ancianos a los que no les queda nadie para ocuparse de ellos.
El clima de la ciudad se caracteriza por precipitaciones de lluvia erráticas (con una media anual de menos de 450mm) y tiene una temperatura media anual de 17 a 25ºC. y las precipitaciones más importantes tienen lugar de mediados de Junio a mediados de Agosto pero también y en forma de pequeños chaparrones en los meses de Abril y Mayo con un patrón de precipitaciones muy variable en tiempo y en espacio y difícil de predecir.
Las cosechas que se cultivan principalmente en los pueblos cercanos a Wukro, y de las que dependen la mayor parte de los habitantes de la ciudad, incluyen la cebada, el mijo y el trigo en cuanto a cereales, los guisantes de campo, las alubias, lentejas y garbanzos en cuanto a legumbres y la linaza de las cosechas de aceite. La productividad de estas cosechas no excede a los 300-400 kilos por hectárea. El pequeño tamaño de los minifundios (+/- 0,62 hectáreas) junto con la baja producción, hace que la gente dependa durante la mayor parte del año de la ayuda alimentaría y de las actividades de trabajo remuneradas en las zonas rurales.
Wukro está rodeada de montañas y el Rio Perennial pasa por la ciudad.
Hay buenas condiciones para la irrigación en la ribera del río, cuya corriente dura todo el año. También hay un buen número de hogares plenamente dedicados a la producción pecuaria, tanto para el engorde como para la producción láctea. El entorno de la ciudad posee también condiciones potenciales para la ganadería especialmente el vacuna para producción láctea y para el engorde para carne.
martes, 24 de noviembre de 2009
Angeles de Wukro

'ÁNGELES DE WUKRO’
Epílogo: La imposibilidad de comprender. Por Vicente Romero)
He aquí un extracto, concretamente el epílogo del libro, cuyo titulo encabeza el presente texto, el cual he releido de nuevo este fin de semana como preparación y/o documentacxión del inmininente regreso a Ethiopia de estas Naviodades.
Como soy conocedor de mis limitaciones literarias, prefiero que alguien mucho más habil en este terreno sea quien tenga la voz en este caso.
(Para quien esté interesado en el libro, encontrará más datos en la entrada correspondiente de este blog, "Muy personal........Bibliografía")
La pobreza no se puede explicar ni entender.
Leer un libro como este supone una íntima frustración, más allá de las emociones, del dolor y de la impotencia. Escribirlo también, aún mayor. Porque las palabras sólo permiten el reflejo lejano de una realidad tan compleja como la vida sometida a la extrema pobreza. ¿Cómo describirla, como exponer sus consecuencias sobre millones de seres humanos condenados a sufrirla? Por bien documentado que esté, un libro como éste -pese a haber sido escrito con el corazón y la conciencia- no alcanzará jamás a explicar, ni permitirá a sus lectores entender, el significado más profundo de la pobreza. Tampoco sirven las estadísticas, limitadas al ejercicio contable forzosamente arbitrario que reduce los problemas humanos a cuadros estadísticos. Se puede narrar o cuantificar lo que se tiene, pero es imposible evaluar lo que falta, cuanto y cómo falta.Una enumeración de riquezas resultará más o menos completa. Menos aproximado será cualquier balance sobre la escasez de recursos y sus consecuencias. Pero no existe un modo eficaz de evaluar las carencias absolutas, y no basta con enunciar aquello que no existe: no hay agua, no hay comida, no hay luz eléctrica, no hay escuela, no hay hospitales... ¿Qué significan estas negaciones de bienes imprescindibles para una vida digna, de los que permanecen privados millones de seres humanos que sobreviven en la miseria? Por muchas respuestas que se intente dan a esta pregunta, no seremos capaces de imaginar -mucho menos de comprender- lo que supone no disponer de agua potable, no tener qué comer, no contar con techo, ropa ni calzado, no encontrar un médico a quien recurrir, y ver a nuestros hijos crecer sin horizontes. Dice Ziegler que si fuéramos capaces de contemplar nuestro mundo como realmente es, enloqueceríamos. La crueldad extrema que comporta la extrema pobreza es moralmente inaceptable, pero también nos resulta intelectualmente inaprensible. Mil veces hemos mostrado y visto en televisión criaturas con los vientres hinchados y los ojos apagados por la debilidad, en brazos de mujeres cuyos retratos parecen radiografías. Aunque se repitan constantemente en los telediarios, esas imágenes nos producen sensaciones desconcertantes de dolor, vergüenza, indignación; suelen desencadenar actitudes individuales de solidaridad, pero raramente tienen efectos sociales movilizadores, y no trascienden en el terreno político. ¿Qué nos ocurriría si fuéramos capaces de profundizar en el significado de la pobreza, en el conocimiento de sus consecuencias humanas? Acaso enloqueceríamos si compartiéramos los sentimientos de una madre con los pechos secos que cada anochecer espera a que sus hijos hambrientos se duerman, agotados de llorar inútilmente, sin poder alimentarlos; y que pasa la noche pensando que cuando esos críos esqueléticos despierten y vuelvan a llorar, a la mañana siguiente, tampoco tendrá nada que darles de comer.Sin superar esa imposibilidad de explicar y comprender la miseria, no hay capacidad moral para movilizarse, para arrancar las raíces de la miseria, para oponerse de modo eficaz, colectivo, al despiadado orden criminal que no sólo las hace posibles sino necesarias: un insensato proceso de acumulación de riquezas en manos de quienes se comportan como amos del mundo, basado en el expolio, el latrocinio, el delito institucionalizado. Un sistema económico mundializado, fabricante y distribuidor de la pobreza y el hambre, que antes denominábamos capitalismo y ahora se disfraza con el nombre de la teoría fundamentalista que lo sustenta: el libre mercado como Ley suprema, resumen de principios y valores universales. Porque tampoco cabe combatir a la extrema pobreza sin oponerse a la riqueza extrema, sin comprender sus causas ni analizar sus métodos. Brecht decía que detrás de toda gran fortuna se oculta siempre un gran delito. El delito se ha extendido por el planeta convirtiéndose en algo consustancial a los mecanismos económicos que dominan nuestros destinos.Por primera vez en la Historia, hay una clase de oprimidos de quienes no cabe esperar la rebelión contra sus opresores. Los empobrecidos hasta el límite mismo de la vida -de la no vida- carecen de las fuerzas mínimas para luchar por los derechos más elementales. La miseria implica debilidad, el hambre genera pasividad. Las principales víctimas del sistema ni siquiera tienen capacidad de protestar. Nadie escucha a los millones de personas cuya miseria es el precio del bienestar ajeno y, sobre todo, del crecimiento desmesurado de sociedades financieras cuyo poder ilimitado también escapa a nuestro capacidad de comprensión. Pocas esperanzas revolucionarias caben cuando la desestructuración social y una absoluta carencia de medios de subsistencia impiden cualquier forma embrionaria de lucha organizada. Y donde los verdaderos centros de poder resultan invisibles, sin que haya bastillas ni palacios de invierno que asaltar.Sin embargo un libro como este contiene una invitación a la esperanza y ofrece la pequeña dosis de utopía imprescindible para resistir frente a tanto horror. En sus páginas alienta la posibilidad de que prenda entre nosotros eso que Ziegler denomina insurrección de las conciencias: el recurso final de que los ciudadanos gritemos ¡basta! si las instituciones se inhiben o fracasan. Este libro, en efecto, ofrece la oportunidad de creer en algo, cuando nos han robado todos los sueños e incluso las palabras que los invocaban. Sus páginas permiten constatar que pequeños milagros y pequeñas revoluciones todavía son posibles en el reino de los pobres, en los rincones más inesperados y olvidados del mundo donde se escenifican las injusticias más evidentes.
Los ángeles realmente existen
A lo largo -y a lo hondo- de Ángeles de Wukro, Mayte Pérez Báez recurre hábilmente a la figura de Ángel Olaran para situarnos ante las claves de la pobreza, ayudarnos a entenderla e impulsarnos a la insurrección. El misionero demuestra, con palabras y actitudes, una enorme clarividencia en el análisis y una singular capacidad didáctica. Ya con el libro prácticamente en máquinas, mientras escribo estas líneas postreras, me llega un correo desde Wukro que lo reafirma. Una historia más, que merece ser recogida como ejemplo de cuanto escapa a las estadísticas que intentan describir la miseria:
- “Ayer la señora Zewde llegó, físicamente agotada y mal pero pudo llegar, hasta la puerta de nuestra casa. Nos conocemos desde mis primeros días aquí. Alta, tirando a altiva, con sus ideas claras encarnadas en sus más claras solicitudes. Siempre ha sabido que habla con autoridad y sus argumentos solo podían ser matizados, nunca rechazados. La recuerdo siempre muy delgada y enferma. Tan elegante como delgada. Su escasez de comida ha contribuido a que su salud se haya deteriorado y sus ojos hayan dejado de iluminar su caminar. La claridad que vislumbra a penas le sirve para controlar sus dos próximos pasos. En cuanto la saludo es como si le sonriera la naturaleza, como si disfrutara de un canto armónico. La expresión de su cara irradia comunicación, alegría. Deja caer el bastón que a duras pena la mantiene en pie, y me extiende las manos hasta que las sujeto entre las mías. Y el resto es muy bonito, por pocas que sean las palabras que intercambiamos. En voz baja, me comentó que se acerca el Año Nuevo y que le gustaría celebrarlo pero no tenía con qué. Hablaba tan bajo que a penas pude oír la palabra café. Nos sentamos en el suelo y, ya con mas calma, me dijo que no tenia nada y para celebrarlo le gustaría tomar café. Le pregunte que cuanto dinero le haría falta. Después de dudarlo, como asustada del abuso, me dijo que 4 birrs, unos 30 céntimos de euro. Le comente que llevaba encima 20 birrs y que se los daba. Mi oferta causo en ella una serie de reacciones entre inocentes e infantiles que me llevaban de un éxtasis a otro: ‘con esa cantidad no me va a faltar de nada’, ‘soy rica, voy a tener un Año Nuevo especial’. . .y otras expresiones que me sonrojaría exponerlas. Estuvimos unos 15 minutos así, sentados, comentando como le iba y me iba. Son de esos minutos a los que necesitas agarrarte, porque los intuyes irrepetibles. Y constituyen un referente vital, armonizados por la sabiduría a su nivel más alto. Y sin más, te sientes desnudo y como iluminado por un fulgor de sabiduría. Y sin necesidad de mencionarlo sabes que eso es. Así, sin saberlo, ni pretenderlo, Zewde me salva. Y ya satisfecha del lazo que hemos conseguido atar una vez más, apoyada en mi brazo y su bastón, consigue ponerse de pie. La despedida requiere su tiempo, en el que los deseos de bendiciones celestiales juegan una parte importante. También me invitó a que algún día la visitara en su casa. Tiene tan poco que hasta los ratones se han puesto de acuerdo en respetar los tres papeles y cuatro trapos que forman su ajuar. El palo es parte de ella. Delgado y alto, como un fiel lazarillo, es un reflejo de Zewdu. En su caminar un tanto cansino, agarrada con fuerza a su palo, había mucha resolución. Sabia a donde iba.”
Ángel -pero también Zewde- demuestra que los ángeles existen y que se debe de creer en ellos aunque se dude o se niegue la existencia de Dios. Porque los ángeles verdaderos son de carne y anidan en lugares donde no parece posible otro combate distinto al que el que ellos libran. Son ángeles con una fe radical en el hombre, cuyo credo predica la insurrección de las conciencias, con un programa mínimo consistente en la posibilidad de conquistar una vida digna a base de un esfuerzo sin límites. Uno de esos ángeles realmente existentes es Ángel Olaran. ¿Un misionero que obra milagros? Sí, porque los milagros los hacemos los hombres. Si queremos sobrevivir tenemos que hacerlos sin esperar a que actúe el viejo Dios de Israel, al que los creyentes proclaman todopoderoso pero que demuestra menor capacidad que el nuevo Señor de las Finanzas, hijo o nieto del antiguo Becerro de Oro, infinitamente más implacable que quien expulsó a los mercaderes del templo a latigazos. Pero Olaran no es un santo en vida, ni busca como otros curas mediáticos una aureola que proporcione justificaciones a su Iglesia, sus patrocinadores económicos y sus padrinos políticos. Recuerdo que, años atrás, le hizo reír con amargura que el colorín del diario El País lo hubiera incluido en una lista de cien posibles santos futuros. Aquello no era más que una figura literaria -semejante a calificarlos de ángeles- para definir a personajes insólitos de una Iglesia ciega ante sus posiciones profundamente cristianas, que simplemente los deja hacer cuando no los ignora, y que se muestra más interesada en llevar a los altares a ciertos santones empeñados en imponernos el camino de la mansedumbre y la complicidad con el orden criminal del mundo.
La herencia del misionero
Los ángeles realmente existen
A lo largo -y a lo hondo- de Ángeles de Wukro, Mayte Pérez Báez recurre hábilmente a la figura de Ángel Olaran para situarnos ante las claves de la pobreza, ayudarnos a entenderla e impulsarnos a la insurrección. El misionero demuestra, con palabras y actitudes, una enorme clarividencia en el análisis y una singular capacidad didáctica. Ya con el libro prácticamente en máquinas, mientras escribo estas líneas postreras, me llega un correo desde Wukro que lo reafirma. Una historia más, que merece ser recogida como ejemplo de cuanto escapa a las estadísticas que intentan describir la miseria:
- “Ayer la señora Zewde llegó, físicamente agotada y mal pero pudo llegar, hasta la puerta de nuestra casa. Nos conocemos desde mis primeros días aquí. Alta, tirando a altiva, con sus ideas claras encarnadas en sus más claras solicitudes. Siempre ha sabido que habla con autoridad y sus argumentos solo podían ser matizados, nunca rechazados. La recuerdo siempre muy delgada y enferma. Tan elegante como delgada. Su escasez de comida ha contribuido a que su salud se haya deteriorado y sus ojos hayan dejado de iluminar su caminar. La claridad que vislumbra a penas le sirve para controlar sus dos próximos pasos. En cuanto la saludo es como si le sonriera la naturaleza, como si disfrutara de un canto armónico. La expresión de su cara irradia comunicación, alegría. Deja caer el bastón que a duras pena la mantiene en pie, y me extiende las manos hasta que las sujeto entre las mías. Y el resto es muy bonito, por pocas que sean las palabras que intercambiamos. En voz baja, me comentó que se acerca el Año Nuevo y que le gustaría celebrarlo pero no tenía con qué. Hablaba tan bajo que a penas pude oír la palabra café. Nos sentamos en el suelo y, ya con mas calma, me dijo que no tenia nada y para celebrarlo le gustaría tomar café. Le pregunte que cuanto dinero le haría falta. Después de dudarlo, como asustada del abuso, me dijo que 4 birrs, unos 30 céntimos de euro. Le comente que llevaba encima 20 birrs y que se los daba. Mi oferta causo en ella una serie de reacciones entre inocentes e infantiles que me llevaban de un éxtasis a otro: ‘con esa cantidad no me va a faltar de nada’, ‘soy rica, voy a tener un Año Nuevo especial’. . .y otras expresiones que me sonrojaría exponerlas. Estuvimos unos 15 minutos así, sentados, comentando como le iba y me iba. Son de esos minutos a los que necesitas agarrarte, porque los intuyes irrepetibles. Y constituyen un referente vital, armonizados por la sabiduría a su nivel más alto. Y sin más, te sientes desnudo y como iluminado por un fulgor de sabiduría. Y sin necesidad de mencionarlo sabes que eso es. Así, sin saberlo, ni pretenderlo, Zewde me salva. Y ya satisfecha del lazo que hemos conseguido atar una vez más, apoyada en mi brazo y su bastón, consigue ponerse de pie. La despedida requiere su tiempo, en el que los deseos de bendiciones celestiales juegan una parte importante. También me invitó a que algún día la visitara en su casa. Tiene tan poco que hasta los ratones se han puesto de acuerdo en respetar los tres papeles y cuatro trapos que forman su ajuar. El palo es parte de ella. Delgado y alto, como un fiel lazarillo, es un reflejo de Zewdu. En su caminar un tanto cansino, agarrada con fuerza a su palo, había mucha resolución. Sabia a donde iba.”
Ángel -pero también Zewde- demuestra que los ángeles existen y que se debe de creer en ellos aunque se dude o se niegue la existencia de Dios. Porque los ángeles verdaderos son de carne y anidan en lugares donde no parece posible otro combate distinto al que el que ellos libran. Son ángeles con una fe radical en el hombre, cuyo credo predica la insurrección de las conciencias, con un programa mínimo consistente en la posibilidad de conquistar una vida digna a base de un esfuerzo sin límites. Uno de esos ángeles realmente existentes es Ángel Olaran. ¿Un misionero que obra milagros? Sí, porque los milagros los hacemos los hombres. Si queremos sobrevivir tenemos que hacerlos sin esperar a que actúe el viejo Dios de Israel, al que los creyentes proclaman todopoderoso pero que demuestra menor capacidad que el nuevo Señor de las Finanzas, hijo o nieto del antiguo Becerro de Oro, infinitamente más implacable que quien expulsó a los mercaderes del templo a latigazos. Pero Olaran no es un santo en vida, ni busca como otros curas mediáticos una aureola que proporcione justificaciones a su Iglesia, sus patrocinadores económicos y sus padrinos políticos. Recuerdo que, años atrás, le hizo reír con amargura que el colorín del diario El País lo hubiera incluido en una lista de cien posibles santos futuros. Aquello no era más que una figura literaria -semejante a calificarlos de ángeles- para definir a personajes insólitos de una Iglesia ciega ante sus posiciones profundamente cristianas, que simplemente los deja hacer cuando no los ignora, y que se muestra más interesada en llevar a los altares a ciertos santones empeñados en imponernos el camino de la mansedumbre y la complicidad con el orden criminal del mundo.
La herencia del misionero
Cuando alguien como Ángel Olaran rebasa la barrera de los setenta años, bien trabajados y siempre en circunstancias de gran dureza, es inevitable el temor al calendario. ‘¿Qué pasará en Wukro cuando Abba Melaku no esté?’, es una pregunta que he escuchado muchas veces. No sé donde leí hace años -tantos que no recuerdo al autor aunque retenga la idea- que nadie se va, nadie desaparece, nadie muere del todo mientras sea recordado. Mientras quede su herencia, la sombra proyectada en nuestra memoria, y más allá en nuestra propia vida: lo que hizo, lo que quiso, lo que pensó, lo que sintió. Ese es el legado que trasciende. Hay obras que se emprenden y por las que se lucha a lo largo de la vida, que además de constituir una herencia adquieren el valor de una metáfora. La escuela que los padres blancos encargaron fundar a Olaran es mucho más de lo que se proyectó que fuera. De ella han salido promociones de técnicos capaces de imaginar otro universo diferente, en los áridos kilómetros donde transcurren sus existencias. Han aprendido a mejorar la tierra, a tratarla, a obtener rendimientos de ella. Pero también a tratar mejor a sus propias gentes, a cultivar ideales e inquietudes, a recoger la semilla moral y sembrarla. En Wukro y sus alrededores, miles de árboles dan testimonio de un empeño en cambiar el mundo desde un punto olvidado en el mapa. Árboles que crecen en condiciones adversas y sirven para repoblar un terreno desertizado. Árboles que regeneran la tierra, que devuelven los tonos verdes al paisaje. Árboles en torno a cuya sombra los hombres pueden sentarse a pensar, hablar, descansar. Árboles que generan un microclima, que mantienen la humedad, que propician las lluvias. Muchos han sido plantados en bancales, laboriosamente construidos en las faldas de los montes cercanos a la ciudad, levantados piedra a piedra por unos campesinos con las fuerzas minadas por el hambre, sin saber bien qué hacían con tanto esfuerzo, cediendo ante la insistencia de un cura que les instaba a trabajar en vez de rezar. Que les proponía un trabajo aún más absurdo que las oraciones a un Dios indiferente, lejano, impasible. Los bancales, al cabo de pocos años están haciendo el milagro que ese Dios no parece dispuesto a hacer: no sólo evitan la erosión y ofrecen un terreno adecuado para las tareas agrarias, sino que -el milagro, su milagro- hacen que el subsuelo retenga el agua de la lluvia. Y al pie de los montes que escalonan se excavan pozos, de los que se extrae agua para regar los cultivos. Durante décadas los habitantes de Wukro paliaron su miseria derribando los viejos árboles para hacer fuegos domésticos donde cocinar y calentarse. Hoy se ilusionan con los nuevos árboles que el misionero se obstina en plantar. Los cuidan, los respetan. Empiezan a contemplarlos como un signo de vida, no como un montón de leña. La metáfora se completa cuando son los niños, la legión de huérfanos que tutela Ángel Olaran, quienes se movilizan para cavar huecos destinados a los plantones, y organizan cadenas humanas -de minúsculos seres humanos, de alevines de unos seres humanos distintos, mejores- para transportar los bidones y las regaderas que permitirán crecer a los árboles al mismo tiempo que ellos crecen. No sólo son esos niños los herederos de Ángel, los que reciben el fruto de su trabajos. Son ellos mismos -los niños, los árboles, las ideas que alientan tras ellos- la herencia de un hombre. El fruto tangible de su rebelión frente a la injusticia, la expresión viva de sus sentimientos, las obras que le mantendrán siempre entre nosotros. Son los símbolos y los protagonistas de la insurrección moral que Ángel ha iniciado en un rincón lejano del mundo. No habría que tener miedo al calendario viendo que el futuro ha comenzado, que empieza cada día cuando el misionero inicia su jornada de trabajo, su vertiginoso ir y venir de un lado a otro, su constante hablar -¡y escuchar!- inmerso en las dramáticas consecuencias de la extrema pobreza. Esos niños, como esos árboles, forman parte del futuro de Wukro, de nuestro propio futuro. Y constituyen la mejor herencia de Ángel Olaran, sus argumentos más elocuentes, sus oraciones más profundas y eficaces, su propio milagro personal, su legado, su lección, el sentido de su vida y el sentido de nuestras propias vidas. La doble metáfora de su existencia, del transcurso de la vida y su transformación, de la lucha activa contra la injusticia como parte esencial del sistema económico mundial, del horror inherente al orden criminal de nuestro mundo.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Web´s relacionadas con Angel Olaran y/o Wukro
Web para que si quereis tengais más información sobre Angel Olaran y su trabajo:
http://www.angelolaran.com/
También podeis encontrar información de lo que se hace por alli desde aquí y desde allí en:
http://www.etiopiautopia.org/
Unos vídeos interesantes:
http://www.youtube.com/watch?v=ttk53vwJo3w
http://www.youtube.com/watch?v=edIf6SYzaHw
Un Blog, el de Vicente Romero
Vicente Romero es uno de los nombres destacados del periodismo español. Desde la guerra de Vietnam a la de Irak ha asistido a los principales acontecimientos mundiales de las últimas décadas. Como enviado especial de TVE, sus reportajes en 'Informe Semanal' y 'En Portada' le han hecho merecedor de premios tan importantes como Ondas Internacional, Víctor de la Serna, Cirilo Rodríguez, Bravo, Club Internacional de Prensa o una Medalla Mundial del Festival de Nueva York, entre otros muchos galardones.
http://blogs.rtve.es/vicenteromero/2009/6/12/sos-desde-wukro-etiopia-
http://blogs.rtve.es/vicenteromero/2009/7/12/empiezan-sembrar-wukro-etiopia-
http://www.angelolaran.com/
También podeis encontrar información de lo que se hace por alli desde aquí y desde allí en:
http://www.etiopiautopia.org/
Unos vídeos interesantes:
http://www.youtube.com/watch?v=ttk53vwJo3w
http://www.youtube.com/watch?v=edIf6SYzaHw
Un Blog, el de Vicente Romero
Vicente Romero es uno de los nombres destacados del periodismo español. Desde la guerra de Vietnam a la de Irak ha asistido a los principales acontecimientos mundiales de las últimas décadas. Como enviado especial de TVE, sus reportajes en 'Informe Semanal' y 'En Portada' le han hecho merecedor de premios tan importantes como Ondas Internacional, Víctor de la Serna, Cirilo Rodríguez, Bravo, Club Internacional de Prensa o una Medalla Mundial del Festival de Nueva York, entre otros muchos galardones.
http://blogs.rtve.es/vicenteromero/2009/6/12/sos-desde-wukro-etiopia-
http://blogs.rtve.es/vicenteromero/2009/7/12/empiezan-sembrar-wukro-etiopia-
Vamos a conocer a Angel Olaran
Estas Navidades volvemos a Etiopía, pero vamos a otra zona, a la provincia de Tigray.
Una cosa suele llevar a otra, así suele ocurrir en la vida, en un primer viaje el que hice este verano, trabajamos en Afar, con Amigos de Silva, a quien por otro lado, estoy muy agradecido por el trato que me dedicaron y la labor que desarrollan, realmente admirable y si esta ya lo es desde aquí, desde allí todavía, si cabe, es más encomiable.
Pero como decía una cosa suele llevar a otra y como ya comente en el diario de viaje redactado anteriormente, conocí en una recepción que nos dispensó la Embajada española en Addis Abbeba a Angel Olaran, lo conocí personalmente, ya que antes lo conocía por referencias y participaba en el programa “Jangela Solidaria”,.
Me invito a que lo visitara cuando quisiese en su lugar de trabajo en Wukro, por lo que a la vuelta del viaje empecé a pensar en como aceptar de forma efectiva la invitación y consecuentemente me puse en contacto con la gente que desde aquí colabora con él desde diferentes organizaciones y/o fundaciones, (en el apartado de vídeos, internet, fotos os indico algunos links relacionados)
Una vez sentados las ideas surgían sin problema, como siempre que hay voluntad de colaborar entre partes y se presentó una idea que “venía al pelo” para un viaje relativamente corto, como el que podía hacer en Navidades.
El proyecto o la idea es la de recabar información, datos, ver situación real, etc de los servicios de suministro, distribución y consumo de la energía eléctrica al objeto de que posteriormente se elabore un proyecto sobre las necesidades de ejecución de nuevas infraestructuras, ampliación, mejora, etc sobre lo existente o lo inexistente.
Una de las ideas es ver como podríamos generar agua caliente para el hospital, algo tan básico aquí e impensable que no haya, pero por lo que me comentaron y no me extraña visto y conocido la región de Afar y Asayta concretamente.
Se que voy a pasar las Navidades con una persona excepcional, de esas que en la vida si tienes mucha suerte te encuentras alguna vez, yo se que la he tenido y la voy a aprovechar.
Esta vez ante la premura de tiempo y la imposibilidad de recojer posibles envíos en Addis Abeba, no envíaremos ningún bulto con otro tipo de ayuda que no pudiera ser la económica y así poder gestionar "in situ" posibles compras de los elementos que puedan ser necesarios.
Igual que antes quien quiera colaborar puede hacerlo a través de lo que se indica en la web http://www.angelolaran.com/ o a través del mismo nº de c/c de la vez anterior el cual me permito recordaróslo.
ELECTRICIDAD SOLODARIA
La Caixa 2100 2258 18 0200436111
Aunque un poco pronto, pero ya que no estaré, Felicitaros la Navidad y la entrada en el próximo año 2010, que sea lo mejor posible para todos.
Iré contando más cosas, como antes ya que creo que se lo debo a toda la gente que de una forma u otra colabora con nosotros de forma generosa y desinteresada.
Me invito a que lo visitara cuando quisiese en su lugar de trabajo en Wukro, por lo que a la vuelta del viaje empecé a pensar en como aceptar de forma efectiva la invitación y consecuentemente me puse en contacto con la gente que desde aquí colabora con él desde diferentes organizaciones y/o fundaciones, (en el apartado de vídeos, internet, fotos os indico algunos links relacionados)
Una vez sentados las ideas surgían sin problema, como siempre que hay voluntad de colaborar entre partes y se presentó una idea que “venía al pelo” para un viaje relativamente corto, como el que podía hacer en Navidades.
El proyecto o la idea es la de recabar información, datos, ver situación real, etc de los servicios de suministro, distribución y consumo de la energía eléctrica al objeto de que posteriormente se elabore un proyecto sobre las necesidades de ejecución de nuevas infraestructuras, ampliación, mejora, etc sobre lo existente o lo inexistente.
Una de las ideas es ver como podríamos generar agua caliente para el hospital, algo tan básico aquí e impensable que no haya, pero por lo que me comentaron y no me extraña visto y conocido la región de Afar y Asayta concretamente.
Se que voy a pasar las Navidades con una persona excepcional, de esas que en la vida si tienes mucha suerte te encuentras alguna vez, yo se que la he tenido y la voy a aprovechar.
Esta vez ante la premura de tiempo y la imposibilidad de recojer posibles envíos en Addis Abeba, no envíaremos ningún bulto con otro tipo de ayuda que no pudiera ser la económica y así poder gestionar "in situ" posibles compras de los elementos que puedan ser necesarios.
Igual que antes quien quiera colaborar puede hacerlo a través de lo que se indica en la web http://www.angelolaran.com/ o a través del mismo nº de c/c de la vez anterior el cual me permito recordaróslo.
ELECTRICIDAD SOLODARIA
La Caixa 2100 2258 18 0200436111
Aunque un poco pronto, pero ya que no estaré, Felicitaros la Navidad y la entrada en el próximo año 2010, que sea lo mejor posible para todos.
Iré contando más cosas, como antes ya que creo que se lo debo a toda la gente que de una forma u otra colabora con nosotros de forma generosa y desinteresada.
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